Kaede se a gusto el cinturón del kimono y abrió la puerta que daba al pequeño balcón, Akira entro en la habitación y cerro la puerta.
- Te gusto el sitio?
Kaede se giro hacia él.
- La verdad están muy bien esta aguas termales
Salio al balcón y miro las vistas, Akira salio también.
- Además tiene unas vistas preciosas.
- Cierto, pero a mi me gustan mas otras vistas.
Kaede alzo la vista y lo miro, Akira le estaba mirando el trasero.
- No puedes pensar en otra cosa?
- Si, en muchas, pero es que tu pose me provoca.
Kaede se incorporo, y siguió admirando el paisaje. Akira se situó detrás y lo abrazo por la cintura apoyando la barbilla en el hombro.
- Akira… apártate.
- No estoy haciendo nada malo.
- Mas bien no sera “no estoy haciendo nada malo, aun”
- Mmm me conoces demasiado bien.
- Hace mas de mil años que te conozco zoquete.
Akira le mordisqueo la oreja.
- Y parece que fue ayer.
- Akira, las manos.
Akira deslizo las manos por debajo del kimono.
- Quitalas … tu mismo… si tanto te molestan.
Kaede llevo las manos hacia las de Akira, pero este las deslizo rápidamente a la entrepierna de Kaede.
- Eres lento Kaede…
- A.. aki… Akira… saca las manos te digo!
- Shhh no chilles, nuestras hermanas están en el cuarto contiguo, no querrás que te escuchen…
Kaede se mordió el labio inferior, Akira empezó a tocarlo con suavidad.
Kaede alzo la pierna y llevo la mano al tobillo, cogio la daga y la puso en el cuello de Akira.
- Las manos…
Akira suspiro
- ¡Es que no hay manera!
Se marcho del cuarto maldiciendo. Kaede entro en la habitación, cerro la puerta de la balconeada y se apoyo en ella dejándose deslizar hasta sentarse en el suelo.
Suspiro y cogio aire.
- Casi... no me resisto...


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