jueves, 4 de diciembre de 2014

Akira & Kaede






Kaede se a gusto el cinturón del kimono y abrió la puerta que daba al pequeño balcón, Akira entro en la habitación y cerro la puerta.

-         Te gusto el sitio?

Kaede se giro hacia él.

-         La verdad están muy bien esta aguas termales

Salio al balcón y miro las vistas, Akira salio también.

-         Además tiene unas vistas preciosas.
-         Cierto, pero a mi me gustan mas otras vistas.

Kaede alzo la vista y lo miro, Akira le estaba mirando el trasero.

-         No puedes pensar en otra cosa?
-         Si, en muchas, pero es que tu pose me provoca.

Kaede se incorporo, y siguió admirando el paisaje. Akira se situó detrás y lo abrazo por la cintura apoyando la barbilla en el hombro.

-         Akira… apártate.
-         No estoy haciendo nada malo.
-         Mas bien no sera “no estoy haciendo nada malo, aun”
-         Mmm me conoces demasiado bien.
-         Hace mas de mil años que te conozco zoquete.

Akira le mordisqueo la oreja.

-         Y parece que fue ayer.
-         Akira, las manos.

Akira deslizo las manos por debajo del kimono.

-         Quitalas … tu mismo… si tanto te molestan.

Kaede llevo las manos hacia las de Akira, pero este las deslizo rápidamente a la entrepierna de Kaede.

-         Eres lento Kaede…
-         A.. aki… Akira… saca las manos te digo!
-         Shhh no chilles, nuestras hermanas están en el cuarto contiguo, no querrás que te escuchen…

Kaede se mordió el labio inferior, Akira empezó a tocarlo con suavidad.

Kaede alzo la pierna y llevo la mano al tobillo, cogio la daga y la puso en el cuello de Akira.

-         Las manos…

Akira suspiro

-         ¡Es que no hay manera!

Se marcho del cuarto maldiciendo. Kaede entro en la habitación, cerro la puerta de la balconeada y se apoyo en ella dejándose deslizar hasta sentarse en el suelo.

Suspiro y cogio aire.

- Casi... no me resisto...

Y Wendy conoció a Peter






Alexandra probó el helado.

- Esta riquísimo, muchas gracias.
- De nada… no sé cómo te gustan esas cosas.
- Los dulces son un regalo para el paladar… bueno para todos menos para el tuyo Akira.
- Exacto.

Akira se desperezo y se llevo las manos a la nuca mirando el cielo, la primavera empezaba a terminar y  dejaba paso a un caluroso verano.

- Parece que estas más animada.
- Los helados ayudan a animar a las mujeres.
- Y un buen polvo también.

Alexandra se rió.

- Si, supongo que también; pero ese no es mi caso.

Akira se ladeo y la miró.

- ¿Quieres que haga subir a alguien? Seguro que Aamon te echa una mano encan.. Sasha?

Alexandra no escuchaba las palabras de Akira tenía la mirada fija en otro lado.

- El helado se te esta derritiendo, te mancharás

Akira siguió la mirada de Alexandra y sonrió.

- Tienes buen gusto Alexandra.

Alexandra sacudió la cabeza y lo miro.

- Lo siento estaba pensando.

Akira sonrió divertido.

- Yo más bien creo que fantaseando con el rubio del banco de delante.

Alexandra se sonrojo.

- Oh vamos Akira no digas tonterías.
- Se te derrite
- ¡Ai!  - lamió rápidamente el helado - El calor los deshace rápidamente.
- Yo creo que es porque prestabas más atención al rubio que al helado.
- ¡Que no Akira!

Akira pasó el brazo por detrás de Alexandra.

- No me digas que es el que te quita el sueño.
- No seas bobo.
- Si no fuera verdad no te enfadarías.
- Yo no me enfado.
- Te molestas.

Alexandra se mordió el labio inferior e hinchó los carrillos.

- Esta bien… tú ganas.
- Por eso vienes a “leer” todos los días al parque ¿verdad?
- Solo un ratito.
- Y ¿por qué no le dices nada?
- ¿Estás loco? No lo conozco de nada.
- ¡Oh vamos! No creo que hayas perdido tus dotes de antaño.
- Eso es jugar sucio Akira.
Akira rió y saco el móvil enviando un sms, el joven “rubio” rebusco en su bolsillo sonriendo y alzando el rostro como buscando a alguien. De repente su mirada se cruzo con la de Alexandra y esta se sonrojo bajando la mirada. Este por el contrario, se alzo del banco y se acerco sentándose junto a ellos sonriendo pidiendo un café solo al camarero.
Alexandra no entendía nada de lo que en ese instante estaba ocurriendo, miro de reojo al joven y volvió a sonrojarse. Este río al ver su reacción mientras Akira hacia lo mismo.
-          Alexandra este es Dean Taylor. Dean esta es Alexandra Ivanov una amiga.
-          ¡Oh vaya! – exclamo Dean mirando Akira – Que raro que tu tengas una amiga.
Akira le dio un capón a Dean y este se froto la cabeza, consiguiendo al fin que Alexandra riera.
-          Es un placer Alexandra. – sonrió amablemente mirándola – Un gran placer.
Ella alzo la vista hacia él intentando no sonrojarse una vez más, y sonrió dulcemente, esa típica sonrisa de Sasha que tanto le gustaba Akira.
-          Igualmente, es un placer Dean.

viernes, 5 de julio de 2013

Linda Japonesita

“Has llamado al …………. Como ves estoy inmensamente ocupado así que dejas mensaje o llama más tarde”

Suspiro mientras juego con las manos sobre las fotografías que hay en la mesa.

- ¡Ey D! Soy yo maldito perro  callejero ¿ya has salido de fiesta sin mi? Voy a tener que apretar mejor ese collar… - chasqueo la lengua – Te llamo para que sepas que retraso mi vuelta a Estado Unidos – mis dedos se entrelazan con una de las fotos realizadas con una polaroid, siempre me han gustado ese tipo de cámaras antiguas y tan especiales – Tengo cosas pendientes que resolver.

Escucho  el descuelgue del auricular.

- ¡No  me jodas Ry! Dijiste iríamos de pesca juntos – la voz de Dean suena somnolienta al otro lado de la línea.

No puedo evitar reir al escuchar una suave y linda voz femenina de fondo.

- Pareces cansado D. Lo aplazamos, prometo recompensarte, aunque…-rió divertido- Creo que estas entretenido por ahora.

Aunque no este delante puedo ver perfectamente la sonrisa picara de mi “hermano”.

- Un poco nada más. ¿Qué clase de cosas pendientes tienes como para cancelar planes? Tu no eres de esos Ry, no me dejarías colgado si no fuera importante ¿algo malo? 

Ahí estaba él tan preocupon como siempre, ¿no se supone yo era el adulto, serio y responsable y él el cabeza loca?, en ocasiones Dean me sorprendía. Aunque aun podía ver la mirada de ese niño asustadizo en él cuando algo le  preocupaba igual que el día que lo encontré en la calle.

- Nada Dean, todo bien. Digamos encontré algo interesante – sonrío alzando la fotografía- Muy interesante.

Ahora escucho su risa de fondo.

- Esta bien Ry, pásalo bien y no rompas muchos corazones de japonesitas inocentes.

- Procurare, cuídate y dale saludos a Campanilla de mi parte.

- Como sabes….?

De nuevo se me escapa una risa.

- Bastante obvio, cuidaos. Chao

- Nos vemos Ry.

Escucho la vocecita de Alexandra de fondo despidiéndose al unisonó. Cuelgo el teléfono y me acerco al gran ventanal del hotel, tomando de la mesilla mi copa de wisky, moviéndola en el aire mientras observo la fotografía.

- Linda japonesita.